miércoles, 25 de noviembre de 2009

EL ALBAICÍN SE HACE NOCHE

"Water baby" (Herbert James Draper)


En noches como esta miraba las estrellas desde una ventana infinitamente alta. La luna, que entonces no sabía nuestros nombres, arrancaba destellos a la imposible vegetación de los tejados.

Una mujer de edad indefinida trajinaba en la cocina. Infames melodías salían de un viejo aparato de radio. Yo sospechaba que si dejaba de mirar las estrellas el firmamento se desintegraría penosamente y sólo regresaría en el duermevela azul índigo del alba.

Lo que no sabía entonces es que otros ojos contemplaban ese pavor infantil y tejían alrededor de nosotros idénticas mitologías.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

APROVECHAD LOS ÚLTIMOS DÍAS...

Michel de Nôtre-Dame

Tenía (aunque debería decir tengo) un amigo aficionado a los libros, la filología hispánica, el buen vino y la teología, aunque no necesariamente en ese orden. Francés. Alsaciano. Cuando nos conocimos, debía andar por los cuarenta años; yo rondaría los diecisiete. Siempre he tenido este tipo de curiosas amistades.

Pasábamos juntos los veranos en alguna localidad costera de Málaga o Granada, en la Alpujarra o en Colmar, una pequeña ciudad próxima a Estrasburgo, en el departamento de Haut-Rhin, donde vivía con su familia. Solíamos conversar acerca de la poesía del 27, la filosofía medieval, la transición política española, la movida madrileña... incluso de arduos problemas teológicos.

Profundamente creyente, casi diría intelectualmente creyente, mi amigo intentaba conciliar fe y razón, una vieja e incierta batalla que nunca deja de resultar entrañable.

Lo confieso: me gustaba escandalizar a mi amigo. Algo que le sacaba particularmente de quicio era mi interés en saber si las trompetas del juicio final estarían afinadas en fa o en re. Ahora comprendo que era una broma fuera de lugar y un tanto estúpida.

Yo soy así.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Y SIN EMBARGO NOVIEMBRE MATA

"El despertar de Psiqué" (Guillaume Seignac)

Tu boca me llama con nombres imposibles
tras helados cortinajes de bruma.

No sé tu nombre. Qué importa.
Sólo sé que tus besos son oscuros y dulces
y saben a hierba, a tierra,
a flores oxidadas en mañanas de invierno.

También que despertar a tu lado
da sentido a noviembre,
a las tiernas ausencias, al olvido,
al frío que nos lleva.

domingo, 8 de noviembre de 2009

PULSIONES DE AMOR Y MUERTE: LAS LÁGRIMAS DE EROS

"Los amantes" (René Magritte)

"El vampiro" (Edvard Munch)

"Andrómeda" (Gustave Doré)

"La muerte de Cleopatra" (Jean-André Rixens)


"Bañista" (William-Adolphe Bouguereau)



Visitar el Prado y la Galería Thyssen en compañía de mi querida Nefer/Cruz ha sido una experiencia mística o se le ha parecido bastante. Contemplar a su lado las geniales visiones de El Bosco, Velázquez, Goya, Van Gogh, Toulousse-Lautrec, Gaugin, y en particular la pintura italiana y flamenca del siglo XIV, fue realmente delicioso.

Mención especial merece la exposición Lágrimas de Eros que presenta el Museo de Arte Thyssen-Bornemisza. Las pulsiones más oscuras del deseo sexual, la íntima relación entre Eros y Thanatos, el amor y la muerte, los tormentos de la pasión, el aspecto erótico del sacrificio religioso, los mitos de la sexualidad, la transgresión, la búsqueda inalcanzable de la plenitud como entrega y posesión devastadoras, encuentran cabida en esta muestra que debe su sugestivo título de la obra del escritor francés Georges Bataille, Les larmes d’Éros.

Admirar, reunidas en un mismo espacio, obras de Von Stuck, Munch, Rousseau, Picasso, Dalí, Doré, Cézanne, Millais, Magritte, Ernst, Bouguereau, Courbet, Burne-Jones... en torno a una temática tan apasionante es un auténtico regalo para los sentidos y aun diría para el alma si no corriera el albur de parecer un peu trop démodé.

Una experiencia para no olvidar.