miércoles, 28 de julio de 2010

LA MELANCOLÍA TIENE OJOS PROFUNDOS Y OSCUROS


"The tambourine girl" (John William Godward)


No me esperes hoy donde solías,
no me ofrezcas láudanos y esencias,
venenos dulcísimos destilados en tus labios,
en tus senos,
no me ofrezcas tu cuerpo abandonado
sobre el altar de un templo en ruinas
en el épico clamor de la siesta.

Déjame solo.
Ahora sé que la melancolía
tiene sus propios rituales.

lunes, 12 de julio de 2010

HOY ES NUNCA JAMÁS

"Salomé" (Franz von Stuck)


Nunca más quiero sentir ese vértigo,
ritmos obscenos, absenta en tus labios.
Por eso te pido que no amanezcas jamás en mi alcoba
en el azul turbio del alba.
Te digo que no muerdas mis labios mientras derramas sombra,
murmullo siniestro de yedra y sexo
enredado a tus muslos.

jueves, 8 de julio de 2010

LA MUY QUERIDA ERATO ME OBSEQUIA DARDOS (ESPERO QUE CON AMOR)



Mi querida amiga Erato me descubrió no hace mucho las orillas de un río legendario. En sus ondas doradas encuentro la armonía necesaria para mirar cada nuevo atardecer en una ciudad famosa por su misteriosa hermosura. También compartimos eso.

Mi querida amiga Erato, o Maitetxu, ha tenido a bien conceder el premio "Dardos" a este laberinto donde el olvido mora y se eterniza. Sólo puedo darle las gracias por su cariño, por su ternura, con la emoción que supone compartir algo más con ella.

A mi vez tengo el placer de entregar este galardón a los quince espacios siguientes:

-Art Blog
-Thé au jasmin
-La ventana
-En penumbras
-Amante del delirio
-Carmensabes, poesía y arte
-Once upon a midnight dreary
-Restos de un naufragio
-Utopía
-De Bohemia
-Pre Raphaelite Art

lunes, 5 de julio de 2010

CONVERSO SIN TI

Para Maitetxu, sin más


"Mi mujer desnuda mirando su propio cuerpo transformarse en
escalones, tres vértebras de una columna, cielo y arquitectura" (Salvador Dalí)


Los muertos pocas veces libertad
alcanzáis a tener, pero la noche
que regresáis es vuestra,
vuestra completamente.

Amada mía, remordimiento mío,
la nuit c’est toi cuando estoy solo
y vuelves tú, comienzas
en tus retratos a reconocerme.

¿Qué daño me recuerda tu sonrisa?
¿Y cuál dureza mía está en tus ojos?
¿Me tranquilizas porque estuve cerca
de ti en algún momento?

La parte de tu muerte que me doy,
la parte de tu muerte que yo puse
de mi cosecha, cómo poder pagártela...
Ni la parte de vida que tuvimos juntos.

Cómo poder saber que has perdonado,
conmigo sola en el lugar del crimen?
Cómo poder dormir, mientras que tú tiritas
en el rincón más triste de mi cuarto?




Ya le tocaba a Jaime Gil de Biedma. Conversación. Seguimos con los malditos. Por mucho tiempo. Y es para ti, Maitetxu, porque me lo pedía el cuerpo. Además, me regalaste una lamia. Y eso es tanto... Pero lo compartimos, ¿verdad?